Caracteristicas de la revolucion burguesa

Caracteristicas de la revolucion burguesa

Por qué la burguesía fue importante para la revolución francesa

Hablando de las vicisitudes de la Rusia posrevolucionaria en el período posterior a 1926 -ese período al que Stalin dio su nombre y que merece ser considerado burgués no sólo en el plano económico sino también en el político[1]- y refiriéndose también a la revolución democrático-burguesa que acababa de triunfar en China bajo la bandera de Mao, nuestro partido escribió en 1953

De la misma manera que la contrarrevolución estalinista de 1926-27 había destruido la organización, la teoría y el programa del movimiento proletario y, por tanto, había imposibilitado que los movimientos proletarios de Occidente prestaran una ayuda decidida a las revoluciones populares y plebeyas de Oriente, los marxistas reconocemos que “en los países asiáticos en los que todavía prevalece el tipo de economía agraria patriarcal y feudal” incluso “la lucha política de las “cuatro clases” es un elemento que contribuye a la victoria en la lucha comunista internacional, aunque su resultado inmediato sea el establecimiento de fuerzas nacionales y burguesas”. Y continuando, “esto se debe tanto a la formación de nuevas zonas donde las reivindicaciones socialistas estarán a la orden del día como a los golpes que estas insurrecciones y revueltas asestan al imperialismo euroamericano”[4]. Pero este reconocimiento no significa ni significará nunca que renunciemos a nuestra propia posición de partido independiente, que nos retractemos de nuestra insistencia en el antagonismo irreconciliable entre las dos clases fundamentales de la sociedad moderna, o que adoptemos la innoble base programática y táctica interclasista, que constituye el fundamento de la ideología maoísta que denunciamos, y no dejaremos de denunciar, ¡porque es precisamente la ideología de una revolución nacional burguesa!

Burguesía deutsch

El ascenso de la clase obrera 2. La Revolución Francesa Ted Tripp Fuente: Conferencia del Labor College Publicada por primera vez: Labor College Review, noviembre de 1986 Transcripción, marcado: Steve Painter A partir del descubrimiento de América y del descubrimiento de la ruta marítima hacia la India (finales del siglo XV) se inició un desplazamiento del poder en Europa desde Italia y Alemania hacia los

países del Océano Atlántico: Inglaterra, Holanda y, en menor medida, Francia. En estos países se desarrolló un comercio cada vez más fuerte. Las ciudades crecieron y una industria puramente capitalista comenzó a

una industria puramente capitalista. Y con este ascenso económico estos países comenzaron a asumir el liderazgo cultural e intelectual. Sin embargo, este capitalismo creciente no pudo a la larga encontrar espacio en las viejas formas políticas de la sociedad feudal medieval. El burgués que tomó conciencia de su importancia social ya no era

condiciones sociales. La estructura de clases La corte y los dos estamentos superiores (nobleza y clero) representaban una explotación cada vez más flagrante. Los nobles, que sumaban 147.000 personas de una población total de 26 millones, consumían el 20% de la renta nacional y, junto con el rey, poseían el 75% de las tierras. La carga de los impuestos mantenía

Protaliat

El sustancioso y erudito libro de Neil Davidson es una defensa concertada del concepto de “revolución burguesa”(1). Está compuesto a escala heroica. Numerosos teóricos, tanto históricos como contemporáneos, son expuestos, discutidos y criticados con una energía intelectual incansable. El autor da a entender que comparte con Marx y Engels una posición epistemológicamente privilegiada: como adoptaron el punto de vista del proletariado, comprendieron a la burguesía mejor de lo que la burguesía se comprendía a sí misma (p. 125). Yendo aún más lejos, sostiene que sólo una perspectiva socialista puede abordar adecuadamente el concepto de “revolución burguesa”, aunque sea de forma inadecuada a este lado de la revolución socialista que cambia la conciencia del mundo (p. 328). No es de extrañar, a la luz de esto, que Davidson deplore la “falsa imparcialidad y la estrecha especialización” de la vida académica (p. 277), aunque tiene tiempo para algunos “historiadores materialistas conservadores” (p. 464), en particular Norman Stone. Davidson ciertamente no trata de halagar a un público académico del que cabría esperar que se atuviera más a la distinción de Weber entre hecho y valor. No obstante, sería totalmente erróneo no comprometerse con su importante contribución a un tema de interés permanente.

Burguesía proletariado

Término con muchos significados que deben determinarse a partir del contexto. En el antiguo régimen, cualquiera que viviera en una zona urbana era un burgués o miembro de la burguesía, pero el término se aplicaba normalmente sólo a las personas más ricas que no realizaban trabajos manuales. También eran burgueses los que vivían de sus rentas o propiedades invertidas, por lo que “vivían noblemente” y constituían una categoría social distinta que tenía su propia representación en la política municipal. Además, los burgueses solían disfrutar de ciertos privilegios que se denominaban “derechos de la ciudad”. Tras la Revolución, el término “burguesía” se asoció al concepto de clase social capitalista. En el siglo XIX, sobre todo en la obra de Karl Marx y otros escritores socialistas, la Revolución Francesa se describió como una revolución burguesa en la que una burguesía capitalista derrocó a la aristocracia feudal para rehacer la sociedad según los intereses y valores capitalistas, allanando así el camino a la Revolución Industrial. Así, cuando muchos comentaristas de los siglos XIX y XX escriben sobre la burguesía, se refieren a algo muy diferente de lo que los contemporáneos entendían en el siglo XVIII. Es esencial prestar atención a la definición correcta que se utiliza.