Fernando botero obras de arte

Fernando botero obras de arte

Fernando botero primer cuadro

Fernando Botero se ha referido a menudo a sus rotundas figuras como una “exaltación del volumen y la sensualidad”. Varias de las grandes esculturas del maestro colombiano pueden verse ya en Singapur: su Pájaro gigante de 1990 se encuentra en la orilla del río cerca de Raffles Place, mientras que Resorts World Sentosa tiene una de sus gigantescas esculturas “Adán y Eva” en el vestíbulo del Hotel Michael, y el St Regis tiene una pequeña Pareja desnuda bailando, de alrededor de 2005, fuera de su salón de baile y un gigantesco desnudo reclinado que saluda a los huéspedes fuera del hotel. Pronto se podrán ver aquí más obras de Botero, ya que International Art dedica su stand en Art Stage Singapore 2015 a las obras del artista, ofreciendo una mezcla de esculturas de bronce, esculturas de mármol y pinturas, entre las que se incluyen un mármol de 2013 de Mujer a caballo, y un óleo sobre lienzo de 2012 titulado Dos músicos.

¡Ocupado! Tengo una exposición en Colombia en el Museo de Medellín en febrero, y luego una gran retrospectiva de 90 pinturas en el Museo Hangaram de Seúl. Este año también se publicarán dos libros importantes, uno en Skira y otro en Assouline.

Fernando botero fakta

Fernando Botero Angulo (nacido el 19 de abril de 1932) es un artista figurativo y escultor colombiano, nacido en Medellín. Su estilo característico, también conocido como “boterismo”, representa a personas y figuras con un volumen grande y exagerado, que puede representar la crítica política o el humor, dependiendo de la obra. Se le considera el artista vivo más reconocido y cotizado de América Latina,[2][3][4] y su arte puede encontrarse en lugares muy visibles de todo el mundo, como el Park Avenue de Nueva York y los Campos Elíseos de París[5].

Autodenominado “el más colombiano de los artistas colombianos”, Botero alcanzó la fama nacional cuando ganó el primer premio del Salón de Artistas Colombianos en 1958. Comenzó a crear esculturas después de mudarse a París en 1973, y en la década de los 90 alcanzó el reconocimiento internacional con exposiciones en todo el mundo[6][7] Su arte es coleccionado por muchos de los principales museos internacionales, empresas y coleccionistas privados. En 2012, recibió el Premio a la Trayectoria en la Escultura Contemporánea del Centro Internacional de Escultura[8].

Cuadros de Fernando botero

Fernando Botero, uno de los artistas de mayor éxito y fama de la actualidad, es conocido por sus pinturas y esculturas de formas exageradas y voluptuosas. Su arte celebra una realidad extraordinariamente viva y vital mediante la exaltación del volumen y el color y

Nunca he trabajado con modelos. Un modelo para mí sería una limitación a mi libertad para dibujar o pintar. Nunca he puesto tres objetos sobre una mesa para hacer un bodegón. Tampoco me he colocado nunca en un lugar determinado para reproducir un paisaje. De hecho,

Cuando pinto una manzana o una naranja, sé que será posible reconocerlas, y que soy yo quien las pinta, porque intento dar a cada elemento pintado, incluso al más sencillo, una personalidad que surge de una profunda convicción.

Botero ha aportado una nueva interpretación a la estética de nuestro tiempo, el circo, la vida latinoamericana, los bodegones, las reinterpretaciones de maestros pasados de la historia del arte… Las obras del artista contienen muchas referencias a su propia cultura, y con un estilo único,

Biografía de Fernando Botero

Una introducción al que quizás sea el artista más conocido de Sudamérica, cuyas pinturas y esculturas abordan temas que van desde los Antiguos Maestros hasta la tauromaquia y la vida doméstica – ilustrada con obras ofrecidas en Christie’s

Botero nació en 1932 en Medellín, Colombia. Situada en un valle de la cordillera de los Andes, Medellín era en aquella época una ciudad relativamente pequeña y aislada. Su padre, David, era un vendedor ambulante que murió repentinamente a los 40 años, dejando en la indigencia a un Botero de cuatro años, a sus dos hermanos y a su madre, que trabajaba como costurera.

Botero empezó a dibujar y pintar acuarelas desde pequeño. En 1944 un tío, que había asumido un papel importante en la vida familiar tras la muerte de su padre, le inscribió en una escuela de formación de toreros, sólo para reconocer que su sobrino estaba más interesado en dibujar y pintar toros que en torearlos. Las primeras obras de Botero -acuarelas de toros y toreros- fueron vendidas por un hombre que comerciaba con entradas para las corridas. En 1948, cuando sólo tenía 16 años, publicó sus primeras ilustraciones en uno de los periódicos más importantes de Medellín. Tres años más tarde, realizó su primera exposición individual en Bogotá.