Fresco de la capilla sixtina

Fresco de la capilla sixtina

Ciudad del Vaticano

El techo de la Capilla Sixtina (en italiano: Soffitto della Cappella Sistina), pintado por Miguel Ángel entre 1508 y 1512,[1] es una obra fundamental del arte del Alto Renacimiento. El techo es el de la Capilla Sixtina, la gran capilla papal construida en el Vaticano entre 1477 y 1480 por el Papa Sixto IV, que da nombre a la capilla. Fue pintado por encargo del Papa Julio II. En la capilla se celebran los cónclaves papales y muchos otros servicios importantes[2].

Los diversos elementos pintados del techo forman parte de un esquema más amplio de decoración dentro de la capilla, que incluye el gran fresco El Juicio Final en la pared del santuario, también de Miguel Ángel, pinturas murales de varios pintores importantes de finales del siglo XV, como Sandro Botticelli, Domenico Ghirlandaio y Pietro Perugino, y un conjunto de grandes tapices de Rafael, que ilustran gran parte de la doctrina de la Iglesia católica[3][4].

En el centro de la decoración del techo se encuentran nueve escenas del Libro del Génesis, incluida la famosa Creación de Adán. El complejo diseño incluye varios conjuntos de figuras individuales, tanto vestidas como desnudas, que permitieron a Miguel Ángel demostrar plenamente su destreza en la creación de una enorme variedad de poses para la figura humana y que han proporcionado un libro de patrones de enorme influencia para otros artistas desde entonces.

Visita virtual de la Capilla Sixtina en 3D

Miguel Ángel fue un artista italiano del Alto Renacimiento cuyas obras ejercieron una influencia sin parangón en el desarrollo del arte en Occidente. Se le considera el mejor escultor de Occidente y, aunque no tenía buena opinión de la pintura, sus frescos en el techo de la Capilla Sixtina y El Juicio Final en la pared del altar le garantizan un lugar entre los más grandes pintores. Miguel Ángel también estuvo entre los mejores arquitectos de su época. He aquí las 10 obras más famosas del que quizá sea el mejor artista de todos los tiempos.

A principios del siglo XVI, Miguel Ángel recibió el encargo de Angelo Doni de pintar una “Sagrada Familia” como regalo para su esposa, Maddalena Strozzi. Miguel Ángel utilizó la forma de un tondo, o marco redondo, para el cuadro. El Doni Tondo presenta a la Sagrada Familia cristiana (el niño Jesús, María y San José) junto con Juan el Bautista en el primer plano y contiene cinco ambiguas figuras masculinas desnudas en el fondo. Es el único cuadro terminado del Miguel Ángel maduro que se conserva.

Restauración de la Capilla Sixtina

La Capilla Sixtina es la más conocida del Palacio Apostólico, la residencia oficial del Papa en la Ciudad del Vaticano. Es famosa por su arquitectura, que evoca el Templo de Salomón del Antiguo Testamento, y por su decoración, que ha sido pintada al fresco por los más grandes artistas del Renacimiento, como Miguel Ángel, Rafael, Bernini y Sandro Botticelli.

La capilla toma su nombre del Papa Sixto IV, que restauró la antigua Capilla Magna entre 1477 y 1480. Durante este periodo, un equipo de pintores, entre los que se encontraban Pietro Perugino, Sandro Botticelli y Domenico Ghirlandaio, creó una serie de paneles pintados al fresco que representaban la vida de Moisés y la vida de Cristo, compensados con retratos papales en la parte superior y drapeados en trampantojo en la parte inferior. Estas pinturas se completaron en 1482, y el 15 de agosto de 1483. [1]

Desde finales de la década de 1470, Sandro Botticelli [2] recibía cada vez más encargos de clientes de fuera de Florencia; el más renombrado fue el Papa Sixto IV, por cuyas órdenes Botticelli fue convocado a Roma en 1481. Junto con sus colegas florentinos Domenico Ghirlandaio y Cosimo Rosselli y el peruano Pietro del Perugino, Botticelli debía decorar las paredes de la capilla electoral papal -llamada “Capilla Sixtina” por su constructor, Sixto IV- con frescos. Sin embargo, la capilla no alcanzaría su mayor fama hasta el trabajo posterior de Miguel Ángel, que ejecutó los frescos del techo y de la pared del altar entre 1508 y 1512 bajo el mandato de Julio II.

Pintura de la Capilla Sixtina

Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni (1475 – 1564) fue un escultor, pintor y arquitecto italiano considerado uno de los artistas más influyentes del Renacimiento. Nació en Caprese, cerca de Arezzo (Toscana), y se crió en Florencia, donde estudió gramática con el humanista Francesco da Urbin. A los 13 años se convirtió en aprendiz del artista Domenico Ghirlandaio. Ghirlandaio tenía uno de los mayores talleres de Florencia y en 1489 recomendó a Miguel Ángel a Lorenzo de Médicis tras ser preguntado por sus dos mejores alumnos. De 1490 a 1492, estudió en la Academia Humanista de los Medici, fundada en sus creencias neoplatónicas. Sin embargo, tras la muerte de Lorenzo de Médicis en 1492, Miguel Ángel se marchó y regresó a la casa de su padre.

Tras pasar por Venecia y Bolonia, volvió a Florencia, pero no recibió ningún trabajo de los Savonarola que habían tomado el control de la ciudad. Aceptó una invitación del cardenal Raffaele Riario para trasladarse a Roma en 1496 y no volvería a Florencia hasta 1499, cuando recibió el encargo del Gremio de la Lana de completar una estatua de mármol de carrara inacabada. Fue aquí donde Miguel Ángel creó una de sus obras más famosas, el David, que se terminó en 1504.