Ideas principales de democrito

Ideas principales de democrito

Los “racimos” de Demócrito son como el material que conocemos hoy en día

Demócrito nació en Abdera, Tracia,[4] alrededor del 460 a.C., aunque hay desacuerdos sobre el año exacto. Sus aportaciones exactas son difíciles de desligar de las de su mentor Leucipo, ya que a menudo se mencionan juntas en los textos. Sus especulaciones sobre los átomos, tomadas de Leucipo, tienen un parecido pasajero y parcial con la comprensión de la estructura atómica del siglo XIX que ha llevado a algunos a considerar a Demócrito como más científico que otros filósofos griegos; sin embargo, sus ideas se apoyaban en bases muy diferentes[5].

Ignorado en gran medida en la antigua Atenas, se dice que Demócrito era tan desagradable para Platón que éste deseaba quemar todos sus libros[6]. No obstante, era bien conocido por su compañero filósofo nacido en el norte, Aristóteles, y fue el maestro de Protágoras[7].

Se decía que el padre de Demócrito era de familia noble y tan rica que recibió a Jerjes en su marcha por Abdera. Demócrito gastó la herencia que le dejó su padre en viajes a países lejanos, para satisfacer su sed de conocimiento. Viajó a Asia, e incluso se dice que llegó a la India y a Etiopía[16].

Modelo del átomo de Demócrito

Demócrito fue un filósofo griego nacido hacia el año 460 a.C. Aunque la mayoría de sus textos se perdieron, podemos conocer sus ideas a través de las obras de Aristóteles. Sus ideas rivalizaban entre sí. Leucipo fue el mentor de Demócrito durante sus viajes por Grecia. La mayoría de la gente se refiere a Leucipo como uno de los primeros atomistas, la idea de que el universo está compuesto de átomos.

Demócrito fue una figura destacada en la teoría atómica. Afirmó que toda la materia está formada por átomos. Decía que los átomos eran tan pequeños que no podían reducirse a nada más. Teorizó que el universo está formado por el espacio con átomos, o el Ser, y el vacío que está ausente de átomos. Llamó a este espacio vacío, el vacío. Imaginó que los átomos eran en su mayoría homogéneos. Pensó que la razón por la que las cosas se ven diferentes y se sienten diferentes para nosotros es porque están hechas de diferentes configuraciones y combinaciones de átomos. Su teoría es que, como todo está hecho de estos infinitos átomos, nada muere realmente. Todo cambia de forma. Esta idea es muy similar al concepto popular de hoy en día de que la materia no puede crearse ni destruirse.

Atomismo

Uno de los primeros teóricos del atomismo fue Demócrito, un filósofo griego que vivió en el siglo V a.C. Demócrito sabía que si una piedra se dividía por la mitad, las dos mitades tendrían esencialmente las mismas propiedades que el todo, por lo que razonó que si la piedra se cortaba continuamente en trozos cada vez más pequeños, en algún momento habría un trozo tan pequeño que sería indivisible. Llamó a estos pequeños trozos de materia “atomos”, la palabra griega para indivisible. Demócrito teorizó que los átomos eran específicos del material que componían. Además, Demócrito creía que los átomos diferían en tamaño y forma, estaban en constante movimiento en el vacío, chocaban entre sí y, durante estas colisiones, podían rebotar o pegarse. Por lo tanto, los cambios en la materia eran el resultado de disociaciones o combinaciones de los átomos mientras se movían por el vacío. Aunque la teoría de Demócrito era notable, fue rechazada por Aristóteles, uno de los filósofos más influyentes de la antigua Grecia; y la teoría atómica fue ignorada durante casi 2.000 años.

Teoría atómica

Los primeros seres humanos distinguían fácilmente entre los materiales que servían para hacer ropa, los que se podían transformar en herramientas o los que eran buenos para comer. Entonces daban a estas cosas nombres, como “piel”, “piedra” o “conejo”. Sin embargo, estas personas no tenían nuestra comprensión actual de las sustancias que componían esos objetos. Empédocles, un filósofo y científico griego que vivió en la costa sur de Sicilia entre el 492 a.C. y el 432 a.C., propuso una de las primeras teorías que intentaban describir las cosas que nos rodean. Empédocles sostenía que toda la materia estaba compuesta por cuatro elementos: fuego, aire, agua y tierra. La proporción de estos cuatro elementos afectaba a las propiedades de la materia. Se pensaba que la piedra contenía una gran cantidad de tierra, mientras que el conejo tenía una mayor proporción de agua y fuego, lo que lo hacía más blando y le daba vida.

La teoría de Empédocles era bastante popular, pero tenía varios problemas. Por ejemplo, por muchas veces que se parta una piedra por la mitad, los trozos nunca se parecen a ninguno de los elementos básicos del fuego, el aire, el agua o la tierra. A pesar de estos problemas, la teoría de Empédocles supuso un importante avance en el pensamiento científico porque fue de las primeras en sugerir que algunas sustancias que parecían materiales puros, como la piedra, estaban en realidad formadas por una combinación de diferentes “elementos”.