Pinturas abstractas para colorear

Pinturas abstractas para colorear

Qué es el color abstracto

Al principio de mi andadura pictórica, me moría de ganas de meterme en mi estudio y utilizar colores vivos y brillantes. Utilizaba sobre todo tonos cromáticos, mucha pintura y muy pocos colores grises. Se me conocía como colorista en mis paisajes al óleo y en mis abstracciones figurativas en técnica mixta. Me deleitaba saltando de un color a otro y sorprendiéndome a mí misma con las combinaciones de colores que se me ocurrían.

Vi la obra de mi querida amiga y artista de Nueva Orleans Duane Couch y me quedé prendada de su uso de los tonos neutros y de las marcas rayadas. Me encantó su estética minimalista y sus combinaciones de amarillo bronce, aureolín, pergamino y varios dorados y amarillos.

Se ha investigado mucho en el campo de la creatividad sobre el valor de la restricción para abrir canales creativos. Si alguna vez has hecho teatro de improvisación, conoces las restricciones en forma de indicaciones.

Otro ejemplo de simplicidad y restricción (y de trabajo en serie) es El Toro de Picasso.  Se trata de once litografías que son una clase magistral de cómo desarrollar una serie y destilar un concepto hasta su esencia.

Arte abstracto

Al principio de mi andadura pictórica, me moría de ganas de meterme en mi estudio y utilizar colores vivos y brillantes. Utilizaba sobre todo tonos cromáticos, mucha pintura y muy pocos colores grises. Se me conocía como colorista en mis paisajes al óleo y en mis abstracciones figurativas en técnica mixta. Me deleitaba saltando de un color a otro y sorprendiéndome a mí misma con las combinaciones de colores que se me ocurrían.

Vi la obra de mi querida amiga y artista de Nueva Orleans Duane Couch y me quedé prendada de su uso de los tonos neutros y de las marcas rayadas. Me encantó su estética minimalista y sus combinaciones de amarillo bronce, aureolín, pergamino y varios dorados y amarillos.

Se ha investigado mucho en el campo de la creatividad sobre el valor de la restricción para abrir canales creativos. Si alguna vez has hecho teatro de improvisación, conoces las restricciones en forma de indicaciones.

Otro ejemplo de simplicidad y restricción (y de trabajo en serie) es El Toro de Picasso.  Se trata de once litografías que son una clase magistral de cómo desarrollar una serie y destilar un concepto hasta su esencia.

Nombres de colores abstractos

Todo el mundo puede apreciar la habilidad y la técnica de una pintura clásica, pero cuando se trata de abstracción o de composiciones de bloques de color, es demasiado fácil llegar a una conclusión de simplicidad, cuando en realidad, la obra en cuestión implica una importante reflexión y complejidad.

Es fascinante ver cómo Sir Terry Frost interpretó los colores y las formas de este dramático paisaje, dando como resultado final esta atrevida composición de collage.    Para saber más sobre la técnica del collage, visite la entrada de nuestro blog sobre la “creatividad aislada” AQUÍ.

Frost es conocido por su alegre trabajo que incorpora todos los colores del espectro, incluido el blanco.    Su obra “Halzephron” se encuentra en la recepción del Ham Yard Hotel, frente a un collage de bloques de color de Sandra Blow, titulado “Inside Story, Split Second, Side Effect y Through and Beyond”.

El efecto de estos grandes y brillantes collages colgados sobre nuestro lienzo pintado a mano en rosa y naranja “RikRak” es sorprendente y alegre. La composición y la escala de los cuadros, junto con un sillón azul y amarillo con bloques de color, transforman el rellano en un espacio vibrante y significativo.

Tipos de arte abstracto

La pintura de campos de color es un estilo de pintura abstracta que surgió en la ciudad de Nueva York durante las décadas de 1940 y 1950. Se inspiró en el modernismo europeo y está estrechamente relacionado con el expresionismo abstracto, mientras que muchos de sus primeros defensores se encontraban entre los pioneros del expresionismo abstracto. El campo de color se caracteriza principalmente por los grandes campos de color plano y sólido que se extienden por el lienzo o se tiñen de él, creando zonas de superficie ininterrumpida y un plano de la imagen. El movimiento pone menos énfasis en el gesto, las pinceladas y la acción en favor de una consistencia general de la forma y el proceso. En la pintura de campo de color “el color se libera del contexto objetivo y se convierte en el tema en sí mismo”[1].

A finales de la década de 1950 y en la de 1960, surgieron pintores de campos de color en algunas partes de Gran Bretaña, Canadá, Australia y Estados Unidos, especialmente en Nueva York, Washington D.C. y otros lugares, que utilizaban formatos de rayas, blancos, patrones geométricos simples y referencias a la imaginería paisajística y a la naturaleza[2].

El foco de atención en el mundo del arte contemporáneo comenzó a desplazarse de París a Nueva York tras la Segunda Guerra Mundial y el desarrollo del expresionismo abstracto estadounidense. A finales de la década de 1940 y principios de la de 1950, Clement Greenberg fue el primer crítico de arte que sugirió e identificó una dicotomía entre las distintas tendencias dentro del canon expresionista abstracto. Discrepando de Harold Rosenberg (otro importante defensor del expresionismo abstracto), que escribió sobre las virtudes del action painting en su artículo “American Action Painters”, publicado en el número de diciembre de 1952 de ARTnews,[4] Greenberg observó otra tendencia hacia el all-over color o campo de color en las obras de varios de los llamados expresionistas abstractos de la “primera generación”[5].