Problemas filosoficos y sus caracteristicas

Problemas filosoficos y sus caracteristicas

Características de las cuestiones filosóficas

Los problemas filosóficos surgen, señala Kekes, cuando intentamos formarnos una comprensión global del mundo y de nuestra situación en él. Se ocupa fundamentalmente de los problemas que surgen en el contexto de la búsqueda del segundo tipo de comprensión, que caracteriza como antropocéntrica y evaluativa.

Preguntas filosóficas profundas ¿Las armas protegen a las personas o las matan? ¿Dejará de existir el racismo? ¿Por qué la belleza está asociada a la moral? ¿Por qué respetamos más a los muertos que a los vivos? ¿Tiene Dios el poder supremo? ¿Será el mundo un lugar mejor si las castas y la religión dejan de existir? ¿Cuál es el significado del amor verdadero?

Cuatro problemas filosóficos -la predicación, los actos de habla, las reglas y las ideas innatas- se analizan a la luz de sus implicaciones para la investigación psicológica y lingüística. La discusión sobre la predicación se refiere tanto a la forma como al uso.

Los problemas filosóficos son un caso especial de duda o ignorancia. Los problemas no se producen por la falta de conocimiento, sino por la incapacidad de dar sentido a algo o de ver cómo nuestras ideas pueden encajar y tener sentido. Los problemas filosóficos tienen que ver con lo desconcertante, desconcertante, desconcertante o enigmático.

Características de la filosofía

Esto no es ilegítimo, siempre que seamos conscientes de que introducimos así ciertas “condiciones de inteligibilidad” que son de carácter filosófico y no pueden justificarse por motivos puramente físicos. En efecto, se mueven en una dirección contraria a la de la ciencia física moderna, que se ha caracterizado por acentuar cada vez más la localidad de las definiciones y las leyes, debido a su anclaje operativo. La recuperación explícita de estos requisitos de isotropía y homogeneidad (que estaban implícitamente admitidos en la física tradicional) es una interesante confirmación del horizonte filosófico de generalidad que viene, en cosmología, a complementar los modos de razonamiento puramente físicos.

No sería difícil mencionar otras cuestiones de naturaleza similar, pero lo que hemos dicho es suficiente para el propósito de nuestra discusión. Preguntemos entonces: ¿significa todo esto que las investigaciones cosmológicas, y en particular las relativas al origen del universo, son autodestructivas, circulares o incorrectas? En absoluto. Corresponde simplemente al hecho de que al abordar tales cuestiones nos enfrentamos a los problemas particulares ligados al “punto de vista del conjunto”, un punto de vista que la ciencia suele tender a eliminar, pero que tiene una tendencia casi invencible a reaparecer, simplemente porque el conjunto constituye inevitablemente el fondo y el marco de todo nuestro conocimiento. En efecto, nunca podemos tener una sola experiencia sin concebirla como parte de un todo: tenemos conciencia de que esa experiencia constituye una cierta focalización en un detalle que pertenece a una estructura mucho más amplia, dentro de la cual ocupa un cierto lugar (en un sentido muy amplio de este término). Es la presencia de este horizonte global la que nos proporciona la posibilidad de hacer inteligibles los elementos individuales de nuestra experiencia.

¿Cómo se pueden resolver los problemas filosóficos?

Un enunciado contrafáctico es un enunciado condicional con un antecedente falso. Por ejemplo, el enunciado “Si Joseph Swan no hubiera inventado la bombilla incandescente moderna, entonces otra persona la habría inventado de todos modos” es un contrafáctico, porque de hecho, Joseph Swan inventó la bombilla incandescente moderna. La tarea más inmediata en relación con los contrafactuales es la de explicar sus condiciones de verdad. Para empezar, se podría afirmar que se asume información de fondo cuando se enuncian e interpretan los condicionales contrafactuales y que esta información de fondo no es más que cualquier afirmación verdadera sobre el mundo tal y como es (precontrafactual). En el caso del enunciado Cisne, tenemos ciertas tendencias en la historia de la tecnología, la utilidad de la luz artificial, el descubrimiento de la electricidad, etc. Rápidamente nos encontramos con un error en este relato inicial: entre los enunciados verdaderos estará “Joseph Swan sí inventó la moderna bombilla incandescente”. De la conjunción de este enunciado (llamémoslo “S”) y el antecedente del contrafáctico (“¬S”), podemos derivar cualquier conclusión, y tenemos el inoportuno resultado de que cualquier enunciado se sigue de cualquier contrafáctico (véase el principio de explosión). Nelson Goodman aborda esta cuestión y otras relacionadas en su seminal Fact, Fiction, and Forecast; y la influyente articulación de la teoría del mundo posible de David Lewis se aplica popularmente en los esfuerzos por resolverla.

Filosofía

En este trabajo se considera la relación de la filosofía, las ciencias específicas y la información desde el punto de vista de sus propias especificidades informativas. La información es la diversidad inherente a una u otra (cualquier) cosa. En el artículo, la información se entiende no en un sentido matemático – como una abstracción completa (abstracción) de los momentos de contenido. La categoría filosófica “información” está diseñada para tener en cuenta los signos universales de la diversidad inherente a todas las cosas, teniendo en cuenta todos sin excepciones de su contenido. La categoría “información” coincide en cierto sentido con la categoría “contenido”.

Hay muchos temas interesantes asociados a la relación de la filosofía y la información. Se trata de los problemas filosóficos de la cibernética, los problemas filosóficos de la informática, los problemas filosóficos de la tecnología de la información, los problemas filosóficos de la inteligencia artificial, etc. De hecho, todos los problemas similares enumerados y no enumerados son de gran importancia y merecen atención. Existe un gran número de publicaciones relacionadas con esta problemática.